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Trastornos renales y urolÓgicos

:: Insuficiencia renal (IR)

Esta enfermedad se caracteriza por la pérdida progresiva de la capacidad funcional del riñón para excretar residuos. Tiene un gran coste sanitario por su elevada morbilidad y mortalidad, asociadas ambas a la malnutrición.

El primer objetivo es evitar su progresión a la situación terminal que es la diálisis.

Las causas de este trastorno son diversas, entre otras podemos destacar:

  • Disminución en el flujo sanguíneo
  • La necrosis tubular aguda
  • Exceso de exposición a metales, disolventes, materiales de contraste radiográfico, ciertos antibióticos y otros medicamentos o substancias
  • Infecciones
  • Problemas autoinmunes
  • Trastornos sanguíneos

La insuficiencia renal puede ser aguda o crónica.

Se encuentra alterada la absorción, excreción, metabolización de muchos nutrientes.

Hay una retención de productos nitrogenados, menor capacidad de excretar sodio, potasio, calcio, agua, magnesio, fosfato, elementos traza y ácidos.

Para compensar estas alteraciones se debe modificar la dieta.

Los objetivos para el tratamiento de la insuficiencia renal aguda son identificar y tratar sus causas reversibles, prevenir la acumulación excesiva de líquidos y de residuos mientras se permite la cicatrización de los riñones y la reanudación gradual de su funcionamiento. Se deben controlar las alteraciones bioquímicas para asegurar al paciente una mejor calidad de vida.

El tratamiento farmacológico se basa en tratar o prevenir la infección con antibióticos, se pueden administrar diuréticos para tratar de incrementar la excreción de líquidos desde el riñón. La mayor prioridad del tratamiento es el control de la peligrosa hipercaliemia (aumento de los niveles de potasio en la sangre), para lo cual puede utilizarse una gran variedad de medicamentos como el calcio iv, glucosa/insulina y la administración oral o rectal de resina de intercambio de potasio

La diálisis puede usarse para evacuar el exceso de residuos y de líquidos. Este procedimiento usualmente hace que la persona se sienta mejor y puede facilitar el control de la insuficiencia renal. La diálisis puede no ser necesaria en todas las personas, pero frecuentemente salva la vida, en particular si el potasio sérico se encuentra peligrosamente elevado.

Los síntomas comunes que requieren el uso de diálisis son, entre otros: disminución del estado mental, pericarditis, incremento en los niveles de potasio, ausencia total de producción de orina, sobrecarga de líquidos y acumulación incontrolada de productos residuales nitrogenados (creatinina sérica > 10 mg/dl y BUN > 120 mg/dl).

Requerimientos nutricionales en insuficiencia renal

La dieta se debe considerar dependiendo de la situación del paciente y estado de la enfermedad. Pero es necesario que el paciente comprenda la importancia de llevar una dieta estricta en este tipo de enfermedad.

En los primeros estadios de la insuficiencia renal se restringen las proteínas de la dieta, aunque manteniendo una importante ingesta de calorías, a través del aporte de carbohidratos y grasas. Posteriormente a medida que va empeorando la función renal se realizan algunas modificaciones en el aporte dietético de los líquidos y minerales como el fósforo, el calcio, el sodio, etc. para evitar que aumente el nivel de los mismos en el plasma.

Cuando la función renal disminuye por debajo de un límite establecido, precisa un tratamiento sustitutivo de dicha función renal, la diálisis. Al someterse a este tratamiento, algunas limitaciones de la dieta desaparecen, mientras que otras se mantienen. (lo explicamos a continuación)

Es fundamental que el paciente revierta la malnutrición propia de estas enfermedades y comprenda la necesidad de alcanzar sus necesidades energéticas en función de su bienestar y calidad de vida. Se estima que entre un 40-70% de los pacientes con I.R padecen de malnutrición calórico proteica.

Principales objetivos de la terapia nutricional:

  • Limitar la ingesta proteica
  • Aportar una adecuada cantidad de calorías
  • Controlar el aporte de sal y grasas

Recomendaciones nutricionales en IR
EnergíaLas necesidades nutricionales están aumentadas, debido a las pérdidas de nutrientes propias de la enfermedad. Pero para que estas pérdidas no se incrementen la dieta para tratar la Insuficiencia renal, debe aportar una gran cantidad de calorías y restringir el aporte de proteínas.

Es necesario suministrar el máximo posible de calorías que provengan de la ingesta de carbohidratos (especialmente glucosa) o de grasas, según la tolerancia del paciente.

Las calorías recomendadas para la I. R. Aguda se calculan en 30-40 kcal/kg./día.

Las calorías recomendadas para la I. R. Crónica se calculan en 45-55 kcal/kg./día.

Carbohidratos
La dieta debe ser rica en carbohidratos, deben aportar 50-60 % del total de la dieta.

Se recomienda el consumo de azúcares, patata, pan, pasta, cereales, etc.

Grasas
Las necesidades son de un 30-35% del total de la dieta tanto para los momentos agudos, crónicos, con o sin tratamiento de hemodiálisis.

El aporte se distribuirá en:

Grasas saturadas 7%

Grasa monoinsaturadas 10-14%

Grasa poliinsaturadas <10%

Una buena fuente de estos requerimientos son los aceites vegetales como el aceite de oliva y los de semilla. También las grasas de pescados azules por su contenido en grasas poliinsaturadas como el omega-3.

Proteínas
Sería ideal poder excluir las proteínas de la dieta de los pacientes con insuficiencia renal avanzada, pero en estos pacientes así como en los individuos sanos las proteínas son indispensables para reponer las pérdidas normales de proteínas que sufre nuestro cuerpo a diario. Por otro lado la cantidad de nitrógeno que se produce al acumularse los desechos proteicos por anormalidades en el sistema de excreción y en el riñón, es progresivamente tóxica y puede resultar fatal. En conclusión, el aporte de proteínas cuando hay insuficiencia renal o retención de nitrógeno debe ser muy bajo.

En la I.R Aguda se recomienda un aporte de proteínas de 0,8-1 g/kg Peso/día En la I.R Crónica se recomienda un aporte de proteínas de 0,5 g/kg. Peso/día En la Hemodiálisis se recomienda un aporte de proteínas de 1-1,4 g/kg. Peso/día

Se debe aclarar que el 70%-80% de las mismas deben ser proteínas de alto valor biológico, que se incorporan a través del consumo de proteínas animales (carnes, aves, pescado, clara de huevo, lácteos). Y estos aportes se aumentarán a medida que el paciente se normalice.

Vitaminas y Minerales
Se deben limitar algunos minerales en función del gasto urinario, de la diálisis y de los niveles o pérdida de los mismos en orina.

El fósforo, se debe limitar según la necesidad del paciente. En los casos más graves la restricción es menor a 4-12 mg al día.

Elsodio se limita a 60-90 mEq al día en la I.R Crónica y Aguda, pero aumenta de 60-120 mEq durante el tratamiento con Hemodialisis

El potasio debe restringirse de 30-50 mEq al día en la Insuficiencia Renal Aguda, de 40-70 mEq al día en la I.R. Crónica y de 60-70 mEq al día cuando el paciente es tratado con hemodiálisis

Entre las carencias más habituales se encuentra la falta de calcio, en estos casos es importante recurrir a suplementos de calcio y administrar 1 a 3 g diarios cuando disminuyen los niveles del mismo. Hay un déficit de ácido fólico, vitaminas B6, C y D, por lo tanto un aporte adicional será altamente beneficioso.

Agua
La ingesta de líquidos debe restringirse rigurosamente a una cantidad igual al volumen de orina producida, más 500 ml para reponer las pérdidas insensibles,(perdidas por sudor, para respirar, para que nuestro organismo cumpla sus funciones vitales)

Cuando el paciente realiza hemodiálisis su ingesta de líquido será igual al volumen de orina producido, más 1000 ml.

Recomendaciones nutricionales para el paciente con insuficiencia renal:

  • Ser muy disciplinado en el tratamiento, de ello dependerá la situación de bienestar y el éxito del tratamiento
  • Fraccionar las comidas al menos en 4-5 tomas debido a la anorexia y falta de apetito
  • Repartir la ingesta proteica entre el total de las tomas
  • Elija los platos que más le gustan, los que le sean más apetecibles
  • Consuma arroz, pasta y cereales por su contenido en carbohidratos y bajo contenido en proteínas
  • Elija grasas vegetales como aceite de oliva, de pescado, aceites de semillas de girasol o maíz, etc.
  • Consuma alimentos pobres en sodio, especialmente las frutas y las verduras.
  • Puede utilizar alimentos congelados por su menor contenido en potasio.
  • Evite los alimentos ricos en fibra por su contenido en potasio y fósforo.
  • En el paciente con edema o retención de líquido evitar también el agua como ingrediente de las comidas. Evitar los caldos, sopas, cremas, zumos, etc.
  • No consumir ahumados, desecados, enlatados, salazones, escabeches, curados, extractos para caldos y conservas con gran cantidad de sodio.
  • Evite fumar y beber alcohol.

Última actualización: 12/03/2014

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