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enfermedades pulmonares

:: Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

Se caracteriza por una obstrucción lenta y progresiva de las vías respiratorias y la principal causa de la misma es el tabaquismo. Puede subdividirse en dos categorías. La primera es el enfisema pulmonar y la segunda la bronquitis crónica.

Los individuos que sufren EPOC, corren un alto riesgo de desnutrición. Además del menor consumo de alimentos, la carencia nutricional se pone de manifiesto por complicaciones respiratorias, retensión en los músculos de dióxido de carbono o residuo metabólico y alteración de la función muscular. Es importante considerar que estos pacientes pueden retener líquido por complicaciones propias de la enfermedad, y esta retención puede camuflar uno de los principales indicadores de una desnutrición: la pérdida de peso.

Diversos estudios demuestran que los pacientes desnutridos con EPOC, tienen un peor pronóstico que los que están bien alimentados.

Otros síntomas que interfieren en la preparación o consumo de los alimentos y que se deberán considerar en su tratamiento nutricional son: la cefalea matutina, la confusión ocasionada por una acumulación de dióxido de carbono (o residuo metabólico) en la sangre, la fatiga, la anorexia, la sensación de plenitud, los problemas de estreñimiento y la dificultad para la masticación o deglución por falta de aire.

Desde el punto de vista nutricional, los pacientes con enfisema son delgados y en general personas mayores. En una etapa tardía la enfermedad puede desencadenar una insuficiencia cardio-respiratoria. Los pacientes con bronquitis crónica, en cambio, tiene un peso normal, y en algunos casos hasta manifiestan sobrepeso. La insuficiencia cardio-respiratoria, en cambio, se desencadena a una fase temprana de la enfermedad.

Requerimientos y asistencia nutricional

Metas para la asistencia nutricional en pacientes con EPOC

  • Facilitar el bienestar nutricional
  • Mantener una razón apropiada entre masa corporal magra y tejido adiposo, mediante un correcto aporte nutricional y una mayor práctica de ejercicio físico
  • Corregir el desequilibrio de líquidos
  • Controlar la interacción entre alimentos y medicamentos

Energía
Cuando se plantea la reposición nutricional en pacientes con Enfermedad pulmonar obstructiva crónica, deben tenerse en cuenta el tipo de malnutrición que presentan (proteica, energético-calórica) y los requerimientos que ayudan a una mejor respiración en cada paciente. Lo recomendable es iniciar con unas 35 kcal/kg/día e ir aumentando progresivamente en función de la tolerancia.

Aunque los requerimientos energéticos estén aumentados, es importante evitar el exceso energético, ya que puede conducir a una alteración respiratoria y a una mayor producción de dióxido de carbono.

En los pacientes con EPOC estable los requerimientos de proteínas, grasas y carbohidratos están determinados por la situación de estabilidad, por su peso, el resultado de la terapia con oxígeno, la medicación, la evolución de la enfermedad y cualquier fluctuación en los líquidos de su cuerpo.

A menudo los enfermos de EPOC sufren de otros procesos asociados como enfermedad cardiovascular, cáncer o diabetes, estos trastornos afectarán a la cantidad total de nutrientes y calorías que se deban consumir.

Proteínas
Se requiere proteínas suficientes, un 15-20% sobre el total de las calorías diarias debe ser incorporado a través de las proteínas. Se debe aumentar el consumo de alimentos ricos en proteínas, como las carnes rojas, las aves, el pescado, la clara de huevo, los lácteos, y también las legumbres, la soja, los cereales y los frutos secos.

Un aporte adecuado de proteínas podrá promover la función de defensa pulmonar y podrá mantener o reestablecer la fuerza pulmonar y muscular. Pero hay que tener en cuenta que en situaciones de insuficiencia respiratoria aguda, una dieta muy rica en proteínas puede provocar una fatiga adicional al requerir de un mayor consumo de oxígeno.

Grasas
Se recomienda que el 30-45% de las kcal totales de la dieta sean aportadas por alimentos ricos en grasas. Se aumentará el consumo de frutos secos, aguacates, aceites vegetales, yema de huevo, y pescados grasos (atún, bonito, trucha, salmón, sardina, etc.). Y se controlará el consumo de grasas animales, especialmente ricas en grasas saturadas y colesterol.

Las dietas y soportes nutricionales altos en calorías para pacientes con EPOC, deberían basarse más en la administración de grasas que en carbohidratos. Sin embargo no es aconsejable un aporte de grasas mayor al 50% del valor calórico total de la dieta.

Carbohidratos
Se recomienda que el 40-55% de las kcal totales de la dieta sean aportadas por alimentos ricos en carbohidratos, como los cereales, las pastas, el pan, la patata y los cereales. Es preferible que éstos sean integrales para aumentar el aporte de fibra dietética.

Vitaminas y minerales
Los requerimientos de vitaminas y minerales dependerán de la situación individual de cada paciente y de la evolución de la enfermedad, así como de las enfermedades asociadas.

Se debe incrementar los requerimientos de vitamina C en las personas que fuman. Se estima que para un fumador que consume una cajetilla diaria, los requerimientos de vitamina C aumentan casi a 16 mg/día más que una persona no fumadora.

En cuanto a los minerales se controlará especialmente el aporte de calcio y magnesio, por su función en contracción y relajación muscular. Es importante garantizar al menos la ingesta diaria recomendada para cada uno de ellos. Se incrementará el consumo de leche y derivados lácteos (principales fuente de calcio) y se incrementará el consumo de cereales integrales, frutos secos y verduras verdes (principales fuentes de magnesio).

En los pacientes con retención de líquidos, se restringirá el consumo de éstos y el aporte de sodio en la dieta. Se recomienda que la dieta del paciente con EPOC sea pobre en sodio, con un aporte diario de 2,5 g de sal.

La nutrición enteral puede ser una alternativa cuando la nutrición oral no es posible. En pacientes hospitalizados se encuentra una mejoría y un aumento significativo de peso, cuando el soporte nutricional (enteral o paraenteral) se mantiene un tiempo adecuado, en torno a unas 2 ó 3 semanas.

Recomendaciones al paciente con EPOC:

  • Descanse antes de las comidas
  • Distribuya sus comidas en tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y dos tomas más ligeras (una a media mañana y una a media tarde). Consumir pequeñas cantidades de alimento, evitará cansarse mientras come y le permitirá seguir comiendo la misma cantidad de alimento.
  • Evite los alimentos muy grasos que provocan la sensación de reflujo, similar al vómito
  • Evite las legumbres o los vegetales que le produzcan gases
  • Aumente el consumo de frutas y vegetales (mínimo 5/día) especialmente ricas en vitamina C y E (fresas, kiwi, naranjas, mandarinas, pomelos y espinacas, acelgas, espárragos, judías verdes, etc.)
  • Consuma pescado al menos 3 veces por semana. Se recomienda el consumo del pescado azul (bonito, atún, salmón, trucha, etc.)
  • Condimente con aceite de oliva u otros aceites vegetales
  • Consuma líquidos y agua en abundancia. Excepto en situaciones de retención de líquidos.
  • Controle la temperatura de los alimentos para evitar que le provoquen tos. Que no estén ni muy fríos, ni muy calientes.
  • Tome poca sal. Evite los alimentos muy salados como embutidos, ahumados, platos preparados, conservas, cubitos de caldo, snacks, etc. Y condimente sus platos con hierbas aromáticas, pimienta, orégano, perejil, mostaza, etc.
  • No se olvide de la actividad física, es importante que practique ejercicio moderado y regularmente, sin llegar a una exigencia respiratoria.
  • Planifique el horario para la toma de medicamentos de manera que no coincida con los horarios de las comidas.

En situaciones con compromiso nutricional severo, recurra a la alimentación enteral por boca o por sonda, que aumenta el consumo calórico y nutricional total en algunos enfermos con EPOC

Última actualización: 03/04/2012

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