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NutriciÓn en la infancia y en la adolescencia

:: Requerimientos nutricionales en el niño y adolescente

Los niños están en constante crecimiento y desarrollo de sus huesos, músculos, dientes y sistema sanguíneo, por lo que requiere una mayor atención la calidad nutricional de los alimentos que ingieren.

Se entiende que un alimento tiene "calidad nutricional" cuando, en una cantidad moderada de calorías, es rico en nutrientes necesarios para nuestro organismo. Estos nutrientes, son los carbohidratos, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales.

Energía
La energía alimenticia (calorías) debe ser suficiente para asegurar el crecimiento, a la vez que debe adecuarse a la tasa de crecimiento y a la actividad física del niño o del adolescente. Por ejemplo, si la ingesta de calorías es excesiva puede provocar sobrepeso u obesidad.

Es importante que la fuente principal de esta energía sean alimentos ricos en carbohidratos como los cereales, el pan, la pasta, la patata, los vegetales, etc. Y en segundo lugar, las grasas. De esta manera no se tendrá que recurrir a la transformación de las proteínas para obtener dicha energía, puesto que, en el caso de los niños y los adolescentes, las proteínas son esenciales para el crecimiento y la formación de los tejidos corporales.

Una proporción adecuada de las fuentes de energía podría ser la siguiente:

  • 50-60% de la energía de los carbohidratos
  • 25-35% de la energía de las grasas
  • 10-15% de la energía de las proteínas

A partir de los 9-10 años aproximadamente se deben calcular las diferencias significativas que se presentan entre los niños y las niñas, aunque tengan la misma edad

Para compensar las diferencias en el crecimiento marcadas por la edad, y por el sexo, la mejor manera de calcular las necesidades calóricas en los adolescentes es el cálculo de calorías por unidad de estatura, con la observación de adecuarlo a la actividad física que realizan. De este modo, y siguiendo las recomendaciones de la tabla siguiente, las kilocalorías diarias que necesita una niña de 14 años que mida 170 cm son 2.380.

Requerimientos energéticos recomendados en el adolescente

Mujeres: Kcal./día Kcal./cm
11-14 años 2200 14
15-18 años 2200 13.5
19-24 años 2200 13.4
Varones: Kcal./día Kcal./cm
11-14 años 2500 16
15-18 años 3000 17
19-24 años 2900 16.4

Proteínas
Durante el período de 1 a 3 años de vida se calcula que la necesidad de proteínas de los niños es de 1,2 g/kg. A medida que va creciendo el niño, la necesidad disminuye a 1 g/kg, hasta llegar a la adolescencia, donde las necesidades proteicas se relacionan más con el patrón de crecimiento que con la edad cronológica, y se calculan en función del sexo y la estatura del adolescente.

Requerimientos proteicos recomendados en el adolescente:

Mujeres: g./día g./cm
11-14 años 46 0.29
15-18 años 44 0.26
19-24 años 46 0.28
Varones: g./día g./cm
11-14 años 45 0.28
15-18 años 59 0.33
19-24 años 58 0.33

El consumo excesivo de proteínas ejerce un impacto negativo sobre el estado nutricional, porque interfiere en la utilización del calcio y aumenta las necesidades de líquidos.

Grasas
Las grasas son fuente de energía, y como ya hemos visto, la ingesta de energía de niños y adolescentes debe ser suficiente para garantizar el crecimiento y un desarrollo adecuado. Las grasas y los carbohidratos representan las principales fuentes energéticas para el organismo, pero se deben ingerir adecuadamente para prevenir situaciones de obesidad o futuras enfermedades crónicas en la vida adulta.

El National Cholesterol Education Program (NCEP), y la Academia Americana de Pediatría, recomiendan para la población mayor de dos años seguir el siguiente esquema en cuanto al consumo de grasas:

  • El consumo de grasa total no será superior al 30% de la ingesta calórica diaria.
  • Las grasas saturadas aportarán como máximo el 10% de la ingesta calórica diaria. Las grasas monoinsaturadas entre el 10-15% y las grasas poliinsaturadas menos del 10%.
  • Los aportes de colesterol con la dieta no excederán los 300 mg/día.

Estas recomendaciones pueden alcanzarse aumentando el consumo de frutas y verduras, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva. Consumiendo moderadamente carnes muy grasas, hamburguesas, salchichas, pizzas, helados y dulces, y evitando el consumo de bollería industrial, snacks, refrescos azucarados y alcohol.

Minerales y Vitaminas
Otros nutrientes de especial importancia en la alimentación del niño y adolescente son los minerales y las vitaminas, ambos grupos indispensables para garantizar un correcto crecimiento y desarrollo.

Los niños entre 1 y 3 años pueden correr el riesgo de padecer anemia por déficit de hierro ya que en el primer año de vida se desarrolla rápidamente su sistema sanguíneo, y muchas veces en su alimentación no incluyen alimentos ricos en hierro, como pueden ser las carnes rojas, el pescado, los lácteos, las legumbres, y en menor medida los vegetales verdes. La falta de hierro, así como la falta de yodo en los niños en edad escolar, se relacionan directamente con una disminución en las capacidades cognoscitivas del niño.

Las necesidades de hierro también aumentan en el adolescente: el varón, por el incremento de masa muscular, demanda una mayor irrigación sanguínea y en la mujer, por la pérdida mensual de hierro desde el inicio de la menstruación, también necesita más hierro. Durante la adolescencia la anemia de hierro altera la respuesta inmunológica, incrementando así el riesgo de sufrir infecciones. Igual que en los niños, la falta de hierro en la adolescencia, afecta al aprendizaje.

El calcio es otro mineral de vital importancia en la formación y el mantenimiento del hueso en crecimiento. Las recomendaciones de la Food and Nutrition Borrad aconseja una cantidad de 1300 mg/día para los niños y adolescentes de 9 a 18 años. Las recomendaciones para los niños de 1 a 3 años son de 500 mg/día y para los niños de 4 a 8 años de 800 mg/día. Para garantizar la ingesta de calcio es primordial el consumo de leche y productos lácteos, principales fuentes de calcio en la dieta.

La vitamina D es otro nutriente al que hay que prestar especial atención en los niños. Su acción está relacionada con la absorción del calcio, y con el depósito del mismo en los huesos. El aprovechamiento de la vitamina D por el organismo depende de la exposición del niño a la luz solar. Por esta razón, en países tropicales puede que la ingesta diaria recomendada de vitamina D sea mucho menor que en lugares templados, donde la recomendación se estima en 400 UI (10 g/día). Actualmente la principal fuente de vitamina D para los niños son las leches enriquecidas.

Otro mineral que participa en el crecimiento es el zinc. Una deficiencia del mismo ocasiona problemas de crecimiento, falta de apetito, afecta al sentido del gusto (se perciben peor los sabores), perjudica los procesos de cicatrización, y en los adolescentes afecta al desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. La falta de zinc se debe habitualmente a que los principales alimentos ricos en este nutriente, como las carnes, los mariscos y los pescados, muchas veces no gustan a niños y adolescentes. La ingesta diaria recomendada para los niños es de 10 mg/día y para los adolescentes de 12 mg/día (niñas) y 15 mg/día (niños).

Última actualización: 15/09/2014

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