Nutricia Medical Nutrition, Spain

NutriciÓn en la infancia y en la adolescencia

:: Recomendaciones para una alimentación saludable

Una alimentación adecuada debe tenerse en cuenta desde el momento del nacimiento. A través de la leche materna el recién nacido recibe la mejor y más completa alternativa nutricional, ya que con su contenido se cubren todos los requerimientos nutricionales del lactante en pleno crecimiento y desarrollo. Pasados los primeros meses de vida, el objetivo de la alimentación de un niño de 1 a 3 años es favorecer el crecimiento y desarrollo del niño.

Niños de 1 a 3 años

  • La alimentación del niño debe ser variada y equilibrada para potenciar un adecuado crecimiento y desarrollo.
  • Se deben incluir todos los grupos de alimentos con el fin de conseguir aportes nutricionales satisfactorios.
  • Consumir 3-4 raciones de leches o lácteos al día. La ESPGAN (European Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition) recomienda el uso de leches maternizadas hasta los 3 años de edad.
  • Alternar el consumo de carne, huevos y pescado para cubrir las necesidades proteicas de fuentes animales.
  • Realizar preparaciones culinarias sencillas, poco condimentadas.
  • Fraccionar la ingesta de alimentos en distintas raciones al día. El desayuno debería cubrir el 25% del total calórico de la ingesta diaria
  • Consumir diariamente alimentos del grupo de las frutas y verduras. Elegirlas maduras y prepararlas en papillas, zumo, compotas o fruta troceada.
  • Alternar en la alimentación del niño diferentes texturas de alimentos.
  • Evitar los dulces y bebidas de alto contenido calórico.
  • No forzar al niño a la hora de la comida para evitar la conducta de rechazo hacia los alimentos.

La etapa preescolar-escolar se caracteriza por un crecimiento continuado, pero estable. Es otra etapa de gran importancia para potenciar la adquisición de habilidades, conocimientos y hábitos relacionados con una alimentación equilibrada. En esta etapa, la alimentación debe seguir proporcionando, en cantidad y calidad, los nutrientes necesarios para garantizar el crecimiento y desarrollo del niño.

Edad preescolar (4-6 años) y edad escolar (6-12 años)

  • La dieta debe ser variada, incluyendo alimentos de todos los grupos.
  • Programar e intentar cumplir un ritmo regular en las comidas.
  • No omitir el desayuno. Que éste sea completo (con frutas, cereales, leche, aceite de oliva virgen...).
  • Incluir raciones pequeñas entre horas para las situaciones donde el niño no ha comido bien. Por ejemplo: un yogur, un pequeño bocadillo casero de jamón o queso, o una pieza de fruta.
  • Evitar el consumo de las denominadas calorías vacías: snacks, golosinas, bollería industrial... Sustituirlos por fruta, lácteos o un bocadillo casero.
  • Conocer el menú del colegio, en los casos en los que el niño come allí, para realizar una cena complementaria utilizando los alimentos que le falta completar ese día.
  • Incluir en la dieta al menos 5 raciones de frutas y verduras, respetando las preferencias del niño ya que suelen ser los alimentos más rechazados. Las preparaciones en puré o compotas suelen ser las más aceptadas.
  • Ofrecerle platos sencillos, con sabores suaves, coloridos y que no necesiten añadir grasas.
  • Consumir 3-4 raciones diarias de leche o derivados lácteos como el queso, el yogurt o postres lácteos.
  • Todos los días deberán consumirse dos raciones de alimentos proteicos alternando entre carne, pescado y huevo. Preferiblemente en preparaciones de fácil masticación: albóndigas, filete ruso, pechuga de pollo, etc.
  • Consumir legumbres 1 ó 2 veces por semana. Deberán cocinarse para que se puedan asimilar con facilidad, por ejemplo en puré.
  • Consumir cereales, pan, pasta, arroz, patata y harinas integrales como principal fuente de energía en la dieta. Se recomiendan de 4-6 raciones diarias.
  • Limitar el consumo de dulces y bollería industrial, ricos en azúcares y grasas saturadas.
  • Fomentar la salud de sus dientes. Evitar el consumo de azúcares entre horas y fomentar el cepillado dental diario.
  • Promover la realización de actividad física, la participación en deportes y juegos al aire libre.
  • Los niños deben comer sentados, con cubiertos cómodos para la manipulación del alimento de manera que consiga centrar su atención en la alimentación.
  • A medida que va creciendo es importante la educación de los buenos modales en la mesa.
  • Proporcionar información y educación nutricional para a los niños mayores.

Cuando el niño llega a la adolescencia se producen importantes cambios en la composición corporal, en los que la nutrición ejerce un papel determinante. Los requerimientos nutricionales son mucho más elevados que en las etapas anteriores. A esta edad, el grupo de amigos y el ambiente social juegan un importante papel en los hábitos alimenticios.

Adolescentes (13-20 años)

  • Además de una alimentación saludable, el adolescente debe cubrir las necesidades energéticas y proteicas de su organismo.
  • Elegir preferentemente fuentes proteicas de origen animal como las carnes magras, el pescado, las aves y el huevo (alternando entre ellas).
  • Cubrir los requerimientos nutricionales de calcio, hierro, zinc y vitaminas A, D, y del complejo B, que se incrementan durante el crecimiento. Para ello es necesaria una dieta completa y variada que incluya lácteos, carnes, cereales, frutas, verduras, legumbres y aceite de oliva.
  • Consumir diariamente entre medio y un litro de leche u otros productos lácteos, como queso, yogures o postres lácteos.
  • Los padres deben conocer la alimentación de su hijo adolescente y estar atentos a situaciones relacionadas con su imagen corporal, como puede ser la obesidad, y a trastornos en la conducta alimenticia, como la anorexia o la bulimia, que se dan con más frecuencia en las niñas.
  • Trabajar su autoestima. Es importante que acepten su imagen corporal.
  • Evitar el consumo de alcohol y el inicio al tabaco.
  • Controlar que disminuyan el consumo de refrescos, golosinas y snacks.
  • Realizar una actividad física habitual.
  • En esta etapa es especialmente importante la educación nutricional y la comunicación con los padres. Los adolescentes son influenciados por las modas, los amigos y el entorno que los rodea. Ciertas prácticas sociales recaen en una dieta poco variada, alta en grasas saturadas y azúcares (visitar con asiduidad restaurantes de comida rápida).

Última actualización: 03/04/2012

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