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Trastornos gastrointestinales
:: Gastritis y úlcera péptica
La gastritis y la úlcera péptica surgen a raíz de anormalidades microbianas o químicas que alteran los factores que mantienen la integridad de la mucosa gástrica. La causa más común de gastritis y úlcera péptica es la infección por una bacteria denominada "Helicobacter Pylori", pero también contribuye el consumo prolongado de algunos medicamentos, el abuso de alcohol, el uso de tabaco y la ingestión de sustancias erosivas.
La Gastritis alude a la inflamación e irritación que se produce en la mucosa del estómago en constante contacto con las secreciones gástricas y microbios.
La Úlcera péptica identifica una lesión más profunda que en la gastritis, que se produce en la mucosa del estómago o del duodeno, debido, principalmente, a una infección con H. Pylori, que permite que el ácido presente en el jugo gástrico, erosione la mucosa.
Los principales objetivos para el tratamiento de la gastritis y la úlcera péptica son:
- Erradicar el microorganismo patógeno (H. Pylori), que las produce.
- Eliminar cualquier agente desencadenante (antibióticos, antiácidos, alcohol...).
- Garantizar un buen estado nutricional y evitar las deficiencias.
En virtud de la identificación del Helicobacter Pylori, como el principal agente que contribuye a estos trastornos, es preciso valorar la función de la dieta en estos tratamientos.
En general se recomienda el seguimiento de una dieta de gran calidad nutricional, completa y suficiente que garantice el buen estado nutricional y evite la deficiencia de nutrientes, también se recomienda evitar los alimentos o sustancias que estimulen la secreción gástrica. De esta manera, se protegerá la mucosa gástrica y se favorecerá a la cicatrización de heridas y úlcera péptica.
Dado que la infección con H. Pylori ocasiona inflamación, se ha considerado en este tratamiento la utilización de alimentos fuentes de antioxidantes y alimentos ricos en omega 3 por su efecto protector.
Recomendaciones nutricionales
- Masticar muy bien los alimentos y evitar los que son difíciles de digerir.
- Disminuir el consumo de bebidas alcohólicas fermentadas como la cerveza y el vino que estimulan la secreción de ácido gástrico.
- Evitar el café. Tanto cafeinado como descafeinado.
- Evitar los alimentos muy condimentados, sobre todo evitar el uso de pimienta.
- Aumentar el consumo de alimentos ricos en omega 3, (pescados azules, como el atún, el salmón, el bonito y las sardinas y alimentos enriquecidos con omega 3) y alimentos ricos en omega 6 (aceites vegetales de maíz, girasol y soya), por su efecto protector.
- Evitar comidas abundantes y ricas en grasa antes de acostarse.
- No fumar. El tabaco aumenta la posibilidad de complicaciones gástricas.
- No utilizar antibióticos o antiácidos.
- En situaciones de estrés, recurrir a la alimentación enteral temprana y continua. Ayuda a mantener la barrera de mucosa, reduciendo de esta manera el riesgo de úlcera por estrés.
Última actualización: 03/04/2012

