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Trastornos gastrointestinales
:: Esofagitis por reflujo
La esofagitis o inflamación del esófago, suele ocurrir como resultado de un movimiento anormal del contenido gástrico hacia el esófago. La gravedad de la misma está sujeta a diversos factores entre los que figuran la composición, frecuencia y volumen del reflujo gástrico; la resistencia y capacidad de la mucosa del esófago y la velocidad del vaciamiento gástrico.
Si bien la mayor parte de los casos de esofagitis están relacionados con el reflujo del contenido gástrico, esta enfermedad también guarda relación con infecciones virales y bacterianas, y con la ingestión de agentes corrosivos.
Los objetivos y las principales acciones del tratamiento nutricional para Esofagitis son:
- Prevenir el dolor y la irritación de la mucosa del esófago, evitando el consumo de alimentos ácidos o muy condimentados.
- Prevenir el reflujo gastroesofágico evitando el consumo de grasa alimenticia y de alcohol.
- Disminuir la acidez de las secreciones gástricas evitando el consumo de bebidas estimulantes como el café, las bebidas alcohólicas y fermentadas.
Recomendaciones nutricionales
- Evitar los alimentos con un pH ácido como los zumos cítricos (naranja, pomelo, limón), el tomate, las bebidas gaseosas o los alimentos muy condimentados, cuando el esófago está inflamado.
- Evitar comidas abundantes y ricas en grasa, (sobre todo carnes y quesos grasos), en las 2 a 3 h antes de acostarse.
- Aumentar el consumo de alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas como las carnes magras y los lácteos desnatados.
- Aumentar el consumo de carbohidratos bajos en grasas, como pan, cereales, pastas, patatas, etc.
- Evitar el chocolate, la menta, la canela, el ajo y la cebolla por su capacidad de relajar el esfínter esofágico.
- Evitar el café y las bebidas alcohólicas fermentadas como la cerveza y el vino que estimulan la secreción de ácido gástrico.
- Mantener una posición vertical y evitar excesos físicos poco después de comer
- Fraccionar las tomas de comidas para comer más veces con menos volumen.
- Evitar usar ropas ajustadas principalmente después de una comida.
- No fumar. La nicotina está contraindicada.
- Para evitar el reflujo nocturno, a menudo resulta beneficioso dormir en una cama con la cabecera elevada unos 10 a 20 cm.
Entre las afecciones más conocidas podemos mencionar:
- Reflujo gastroesofágico: Flujo retrógrado del estómago o del contenido duodenal que fluye hacia el esófago de manera recurrente.
- Esofagitis o inflamación del esófago
- Dispepsia o indigestión: Malestar gástrico, en la parte media del abdomen, que aparece después de las comidas
- Gastritis o inflamación del estómago
- Gastritis atrófica o inflamación crónica del estómago con deterioro de las paredes por acción de los anticuerpos.
- Hernia hiatal: Dilatación de una parte del estómago que se moviliza hacia el tórax, a través del diafragma.
- Ulcera péptica: Lesión en la mucosa del esófago, del estómago o del duodeno (1era porción del intestino delgado) y que se debe a la acción del ácido presente en el jugo gástrico.
- Enfermedad celíaca: Un síndrome de absorción deficiente, sensible al gluten que se ingiere al consumir trigo, avena, cebada y centeno.
- Intolerancia a la lactosa: Incapacidad para digerir la lactosa debido a la deficiencia de la enzima lactasa
- Estreñimiento: Estado en el que se reduce la frecuencia o la cantidad de defecaciones.
- Diarrea: Volumen anormal y carácter líquido de las heces
- Enfermedad de Crohn: Enfermedad inflamatoria, crónica y de origen desconocido que afecta al intestino delgado y al colon.
- Colitis Ulcerosa: Enfermedad inflamatoria de la mucosa del colon (intestino grueso).
- Síndrome de asa ciega: Trastorno que altera el intestino delgado por un desarrollo bacteriano excesivo y absorción deficiente.
- Síndrome del intestino irritable: Patrón de defecación anormal y disfunción intestinal desde hace más de tres meses.
Última actualización: 03/04/2012

